eh

eh

martes, 9 de octubre de 2012

Mis dibujos


vi esta imagen en Internet,
 pero desde el momento en que la vi,
 así visualice a Emily.



Bueno que puedo decir,
 soy una amante del anime

jueves, 21 de junio de 2012

Capitulo 5 Parte 1, y un fragmento de la parte 2


CAPITULO 5 HERIDAS ABIERTAS


Lo encamine hacia la sala, espere hasta que se acomodara, y luego lleve café, normalmente suelo prepararlo solo para mi tío.
 -¿Qué le agregaste al café? – Lo mire estupefacta - ¿Con que hiciste tu café? – dijo cansadamente
-Solo le agregue canela y un poco de azúcar… - dije un poco nerviosa - sabe mal – dije preocupada, negó levemente con la cabeza
-No… - respondió este como si estuviera sumido en sus pensamientos - solo que nunca había probado un café con un sabor y aroma tan… peculiar… - acerco la taza de manera sutil hacia su nariz - y pensar que eso lo provoca la canela…
-Mmm nunca me había puesto a pensar de esa manera… - y de hecho jamás me había puesto a pensar así. A decir verdad nunca pensé que él, siendo un ser inmortal se detuviera a observar cosas tan insignificantes como “sabor o aroma” - Antes de contarte mi pasado, te aclarare que existen dos formas de transformar a alguien en vampiro – lo observo atentamente - La primera y la más simple, a mi parecer, es por una mordedura.


-Lo sabia – lo había dejado sorprendido, pero a la velocidad en que esa emoción apareció en su rostro, con esa misma rapidez desapareció, mostrándolo con una apariencia serena. De forma extraña respondí con mucho nerviosismo – bueno siempre en las películas pasa así ¿no? – el frunció levemente el ceño, y respiro profundamente.

-Es más que eso – contesto - cada vampiro tiene veneno, ese afecta de dos maneras a la víctima, permite que la sangre se vuelva más liquida, y a su vez deja una mejor absorción de los nutrientes en la  digestión, También provoca una parálisis, que si el vampiro no succiona el veneno, ahí es cuando empieza la transformación – asentí muy atenta, ya que eso era bastante interesante, en primer lugar por la historia, y la segunda porque el narrador era él – la otra forma consiste en la transferencia de sangre… esta le permite pasar características a la nueva generación.

-¿Tu como te transformaste? – suspiro con pesar
-Eso lo dejaremos para luego – fruncí levemente el ceño… -Supongo que lo que quieres es saber mi historia – asentí con mucho entusiasmo – Bien… pero antes de hablar tengo una serie de normas – genial ahí va otra vez, MALDITO VAMPIRO ARROGANTE - Que me gustaría que respetaras, la 1ra, no puedes insistir sobre un tema que no te hable, yo tengo mis motivos para no hacerlo, 2do solo una pregunta a la vez… - asentí nuevamente a regañadientes – bien… nací el 25 de Marzo de 1673, en Gales, a lo que responde a la primera pregunta tengo 339 años – el muy maldito quiso reírse al ver como abría los ojos por la sorpresa, pero de alguna manera se contuvo – Provengo de una familia noble de esa época, sé que mi padre humano fue marques, y aunque no lo creas no recuerdo la línea familiar, o como actualmente se conoce como el apellido… Mi padre, lo poco que recuerdo de él, es que era una persona muy impulsiva, arrogante, aunque muy benévolo, y honradamente respetable… pero lo que más recuerdo era el enorme amor que tenia hacia mis hermanos y hacia mi - las imágenes aparecían lentamente imaginándome como seria su padre – En cuanto a mi madre era un polo totalmente opuesto, ella era estricta, calculadora, y muy fría – lo mire un poco triste.
-Bueno los padres suelen ser, en ocasiones demasiado autoritarios –titubee, pero hablo antes que yo continuara.
-Lo único que me dejo fue fuerza… pero amor nunca… para serte franco jamás la ame, y si lo hice en algún momento de mi vida humana, se que deje de hacerlo – ante tal declaración, me quede paralizada, y comencé a preguntarme qué clase de cosas, pudo hacer esa mujer para lastimarlo a ese grado – no comas ansias, ya sabrás pronto él porque
>>Cuando cumplí los nueve, una pareja se presento ante mi familia una tarde de verano, mi hermana mayor corrió hacia la mujer abrazándola con un amor sin igual, mi madre humana me presento a la pareja.
-¿Cómo eran? – pregunte curiosa, él volvió a suspirar y se tallo los ojos  - ¿Qué impresión te dejaron? – frunció el ceño mientras dijo
>>La palabra para expresar lo en ese momento pensé fue… Hermosos, el nombre de la mujer era Vera Locraft, y el hombre Allen Locraft… Tras el paso del tiempo, aquella mujer pasó a ser mi madre, había ocasiones que pasábamos yo y mis hermanos veranos completos, y las navidades, ella y Allen siempre la pasaban con nosotros. Conforme pasa el tiempo me fui percatando que ellos no cambiaban pero no le preste atención a eso, al menos hasta en 1686, mientras que mis hermanos y yo estábamos en un carnaval de mascaras. No recuerdo bien el motivo, pero termine perdiéndome entre las calles, hasta que me percate de una pequeña niña me seguía.
-Vaya suerte con las chicas – Brome un poco, y como acto seguido, frunció el ceño un tanto confundido, se quedo con esa expresión hasta que tardo unos minutos, y abrió los ojos como platos. Para mi sorpresa se sonrojo
-Que graciosa… vas a dejarme continuar – dijo de forma tajante, así que asentí – Solo recuerdo que vi a la pequeña a distancia, y en un segundo yo me encontraba en el suelo a punto de ser asesinado por ella, de no ser por Vera, en ese momento no pude preguntarle sobre aquel extraño suceso, pues había perdido la conciencia.
>>Al despertar estaba ella – frunció el cejo – no recuerdo muy bien, pero creo que ella me lo explico todo… - sorbió un poco más de té, mientras que las comisuras de sus labios se curvaban hacia arriba. Por un momento creí que estaba feliz, hasta que vi el mar tormentoso de sus ojos – desde ese momento supe en lo que terminaría convirtiéndome en el futuro… - bufo un poco y dijo - aunque de haber sabido que me convertiría en esto…
-Hermoso – como un rayo, sus ojos me miraron  con mucha frialdad, como acto seguido baje la vista al piso… ¡¿POR QUÉ DIJE ESO?!
-Creo que ya eh hablado mucho de mí – lo mire de reojo, en un instante estaba al lado de la chimenea, viendo las fotos de mi familia, las fotos que había hecho la última vez que llovió – cuéntame algo de ti – de todas las cosas que él pudo pedir, jamás creí que pediría eso…
-¿Por qué? – el se giro para encararme, y por un instante quede atrapada por su mirada – No veo que sea más interesante que tuya – desvió la mirada.
-Para serte sincero tenía curiosidad, por la clase de vida normal que solías tener – “¡NORMAL!”… bufe en son de burla.
-Mi vida antes de conocerte, no era para nada normal – el me miro con un poco incrédulo – recuerdas veo muerte por todos lados – eso relajo aun más su expresión mientras asentía.
-Entonces cuéntame – insistió – tal vez eso me ayude a completar algunos huecos que tengo – desvié la mirada hacia el café, en un pestañeo estaba arrodillado frente a mí. No me había percatado de su presencia, hasta que de repente alce la mirada, solo para quedar atrapada ante ese par de zafiros, y como si eso no fuera suficiente, con un tono gentil y musical dijo – por favor -AAAAH, MALDITO VAMPIRO… ¡COMO DEMONIOS LO HACE!.
-B-Bien… -dije titubeando. Odie de sobre manera como le había respondido, mientras que mi corazón se encontraba al borde del colapso - ¿Qué quieres saber? – con suma elegancia se levanto y camino hacia la repisa.
-Bueno me estuve preguntando el porqué Vincent parecía conocerte – ¿Acaso era idiota o qué? – claro que tendríamos que saltarnos la parte en la que el mato a tus padres – Lo odie en la manera desinteresada como dijo la frase, y al ver que no decía nada, frunció el ceño – pero sigo sin saber cómo te conoce… o porque asesino a tus padres – se giro de una manera tan gallarda que me atemorizo – y lo más extraño es que no logro encontrar ningún dato, registro, o cualquier tipo información que me pueda decir quién eres tú – El aviso me abrumo… ¡¿ÉL ESTABA BUSCANDO INFORMACIÓN MIA?! – Es como si no existieras – suspire de la manera más tranquila posible para no lanzarle el café… después suspire de manera más acompasada, dado que era consciente de quien había manipulado la información de mi existencia.
-Qué bueno que haces hincapié en ese asunto… - su expresión mostraba confusión a más no poder – porque nunca te di permiso para que indagaras en mi vida, de esa manera – por un momento lo pille con la guardia baja, como acto seguido desvió la mirada un tanto avergonzado – si me lo hubieras pedido te habría facilitado las cosas… pero en fin - asintió aunque seguía sin verme debido a la vergüenza -  el otro motivo por el cual no encuentras nada, es debido a mi tío Peyton, pues digamos que él tiene ciertos contactos con el pentágono – en eso, todo rastro de vergüenza se esfumo, y él me miro con los ojos abiertos de par a par.
-¿Pues con quien carajos se junta tu tío? – dijo con una clase de mezcla entre sorpresa, respeto y cuidado.
- Bueno el es teniente coronel, y tiene como amigos a los altos mandos, así que decidió cambiar mis datos – me detuve antes de decirle el motivo… Él frunció el ceño – otro motivo por el cual no encuentras nada, tal vez, y me apuesto la vida a ello, es porque solo buscaste información mía, con el nombre de Emily Garner – asintió lentamente, y yo suspire tras la confirmar mis sospechas – pues ahí está tu error… - parecía escéptico - mi nombre completo es Emily Jane Garner – poco a poco, su mirada adquirió cierto toque de ira.
-De acuerdo… la regué – tardo en seguir, como unos 5 minutos o más – bien… continua con tu “biografía”.
-Con una condición – me miro con recelo, a la espera de mi petición – termina la tuya primero.
-Ya te lo dije, ya eh hablado mucho de mí, es tú turno - le negué lentamente. El parecía sopesar la opción, mientras el trataba de intimidarme con ese mar tomentoso que tenía en su mirar… en esta ocasión no hui de su mirada, hasta que lo vi alzar las comisuras de sus perfectos labios – de acuerdo terminare mi historia, pero me prometes una pregunta – espere un momento.
-Ok, no veo por qué no – el término de sonreír con suficiencia.
-Muy bien tenemos un acuerdo – fruncí el ceño por la sospecha de que había hecho un trato con el mismo diablo – yo te cuento mi vida, pero tu tendrás que decirme el motivo real, por el cual quieres ver a Vincent, una vez que lo atrapemos – abrí los ojos como platos.
-Eso es jugar sucio – le grite, él simplemente se alzo de hombros. En un parpadeo el ya se encontraba acostó en el sofá, poniendo sus brazos detrás de su cabeza mientras, el cerraba su ojos…
-Yo no lo veo así – << ¡¿qué no lo ve así?!>> ¡ESTE MALDITO VAMPIRO, TRAMPOSO, SÍNICO, VIL Y… Y… ARROGANTE! - más bien creo que deberías considerarte afortunada – Está loco, si cree que me siento “AFORTUNADA”, pensé con desdén- ya que el resto de mi historia nadie más lo sabe – Genial… ahora ya no podía pensar que era de lo peor – Emily – dijo mi nombre en un susurro, en ipso facto mi cuerpo se estremeció de una manera traicionera – aun sigues enojada – quería decir que si, Dios sabia que quería decirlo pero lo que salió de mi labios fue un retundo…
-NO

******

¡¿Por qué carajos le dije eso?! - No necesitas ser un genio para saber el motivo “real” del problema - lentamente me estremecí… - QUE IDIOTA SOY - acaso… no, eso era imposible… si, tenía que serlo... – ENTONCES, PORQUE… - ¡¿por qué dije eso?! – FACIL… porque te importa lo que ella piense de “ti”… PERFECTO ANDREW- lo que me faltaba –SI SIMPLEMENTE GENIAL, Y TODO PORQUE - primero te vuelves toda alma de la caridad – GENIAL - salva guardando a una chica – SI, Y LO ÚNICO QUE HACE ES TRAER PROBLEMAS… MARAVILLOSO - segundo le cuentas toda la verdad – LO CUAL ANALIZANDOLO CON LA LOGICA DE MAI, FUE ROTUNDAMENTE ESTUPIDO… COMO SI NO TE BASTARA CON ESO - después le concedes sus caprichitos – “SUS CAPRICHITOS”; SIMPLEMENTE NO TIENES PALABRAS ANTE ESO - luego ella se desmaya – Y TU QUE HACES – la cargas – LA CARGAS… POR EL MOTIVO – de que no puedes sacártela de la cabeza – Claro, y en lugar de usar tu cerebro, ¡¿QUE HACE ANDREW?!... - la lleve a mi cuarto, en lugar de dejarla en la biblioteca – VAMOS ANDY CONTINUA – te alegras de conocer cada dato de información que pueda sacarle - ¡NOOO, EN SERIO! RECONOCELO, LA VERADA ES QUE QUIERES SABER CADA PEDAZO DE SU MALDITA VIDA… Y AUN SABIENDO QUE ELLA ES PELIGROSA – la consuelas, escoltas, te asombras, y lo que es peor… te suelta una charada de la existencia de la vida misma - PERO AUN ASI – me pongo a reflexionar sobre su teoría - ¿Y qué es lo que sigues haciendo?... – tratar de mantenerla segura – SII, CLARO ADREW… ¿PERO COMO CARAJOS VAS A HACER ESO, CUANDO EN EL FONDO TAMBIEN QUIERES HUNDIRLE EL DIENTE? – me estremecía ante la idea… ESTO ERA UNA PESADILLA...

viernes, 23 de marzo de 2012



CAPITULO 4 ROMPECABEZAS



Se sentía raro, pero volví a tener el mismo sueño, pero ahora creo que lo estoy soñando más constante, como era ya típico me percate estaba en una clase de almacén, también me era mucho más nítido este sueño que en ocasiones pasadas, y como era normal, todo iba mucho más lento, me di cuenta que en esta ocasión que me encontraba amarrada, por alguna razón, gire mi vista un poco a la izquierda, para ver a una persona amarrado, gritándome algo… extrañamente volví la vista al frente y vi a la chica con el largo cabello negro llorando – pero… ¿Por qué rayos jamás soy capaz de ver su rostro? – eso fue lo último que logre ver, antes de caer en el agua, y abrir los ojos de golpe

-Vaya tu sí que eres una molestia ¿o acaso eres una lapa? –Enfoque mejor mi vista, para toparme de cara con el idiota de Andrew – no deberías dormir en un sofá, y mucho menos en una biblioteca - ¿biblioteca?... Cierto, me quede dormida en la biblioteca, tras largas horas, sin encontrar respuesta a lo que buscaba – y a todo esto, ¿quién te dio permiso de entrar aquí?

-Nadie, pero no te molesto, así que déjame – con cuidado me senté, pero al poner mis pies sobre el piso, cuando sentí junto a un dolor punzante en la cabeza, y como acto seguido me tape los oídos, mientras cerraba mis ojos con fuerza

-¿Estás bien Emily? ¿Te duele algo? – dijo nervioso, vaya, y quien hubiera pensado que este ser inmortal, se podría preocupar por alguien como yo, se que dijo algo más pero me dolía tanto que no pude oírlo, por un zumbido agudo que me atravesaba.

-Apaga el dolor… es insoportable – y cada vez el dolor aumentaba más y más. Aun con el dolor lo que al inicio capte como un zumbido, conforme los segundos iban pasando como una eternidad, me di cuenta que eran voces, que decían cosas desgarradoras… el miedo se apodero de mi, deseaba que alguien apagara el dolor, sin dudarlo deje que el recuerdo de ella me llenara por completo – Lily – dije su nombre, en son de suplica, el dolor creció más, mis ojos se sentían llorosos, los entreabrí y vi a Andrew, luego todo se volvió negro… 

Cuando abrí mis ojos lentamente,  a decir verdad, el lugar en el cual me encontraba era como un bosque, en el cual los árboles estaban muertos - y ahí estaba yo a la mitad de la noche - que lugar tan lamentable– acaso esto era otro sueño…

“No pequeña, esto no es un sueño” – me gire hacia arriba, para ver a una  mujer, recostada a lo largo de una gruesa rama del árbol más próximo, a mi parecer era mucho más hermosa, con una larga cabellera castaña, a mi parecer le ganaba en belleza a Maia, y eso que Mai era una belleza inmortal, o sea, no era cualquier cosas - “Vaya, que me comparas con un nosferatu, aunque tengo que admitir que es interesante tu perspectiva”

-¿Quién eres tú? – y como supo lo que estaba…

“Yo… soy la causa de que, veas, predigas, y algún día no muy lejano, causes muerte, y por eso mismo soy capaz de oírte, en todo el sentido, tanto físico, como espiritual, mi niña” – Bien ahora si tengo miedo – “¿Y porque lo tienes? No voy a matarte” – acoso le la mente – “En vez de leer, prefiero el termino escuchar, porque si no te estaría comparando con un libro, ¿no crees?” – lentamente asentí

-¿Cómo se que no vas a matarme?

“Porque mí sangre corre en tus venas, tu eres una de las últimas líneas de mi linaje, que aun tengo el enorme placer de conocer, mi niña” – ¿Habla de familia? Pero yo ya no tengo, solo mi tío Peyton pero él… – “Claro que tienes mi niña, que aun no la has encontrado, es muy distinto” – en eso es confuso.

-¿Soy tu… familiar? – Asintió - ¿Entonces quién eres?... ¿y dónde estamos? – la vi, y con una gracias espectacular se lanzó a vacio, para aterrizar con una gracias casi igual que la de un vampiro

“Y lo volviste hacer, basta de comparaciones pequeña” – miro a los alrededores, y lentamente, tras unos segundos, volvió a posar su mirada de nuevo en mi, y me percate que sus ojos eran casi igual de verdes que los míos, excepto que los de ella tenían una clase de color metálico hipnotizante  – “mi nombre real no lo puedo revelar aun, pero llámame Ariel, y respecto a donde estamos… eso te lo iba a preguntar, ¿Dónde crees que estamos?” – sin titubeos dije

-En un sueño – levanto la mano, y con sumo cuidado, negó con un dedo

“Estamos a la mitad del camino del mundo de los vivos, y el de los muertos” – me sonrió, mientras que yo temblaba por la declaración – “no temas, aun no mueres… ¿tú qué piensas que es la muerte?” – volví a decir sin titubear

-El fin de todo – dije sin vacilar, pero ella volvió a negar

“Mi niña, la muerte no es un final, sino otro inicio… la mayoría de los humanos piensan que serán juzgados, pero es una ilusión, ya que al pasar por este proceso todo se funde con la vida de nuevo, aunque si el alma es dañina para la vida misma es eliminada y ya, pero eso lo decide el universo”

-¿Entonces no existe el cielo y el infierno?

“Yo no dije eso pequeña, cuando culminan su segundo papel, ahí es donde se juzgan por sus acciones” – bajo la mirada – “aunque a veces se juzga un alma antes de tiempo” – asentí y  ella volvió a sonreír – “Pequeña, te tengo una encomienda” –genial, acabo de conocer extrañamente a un familiar, o al menos eso dijo y ahora, me da órdenes – “En vez de verlo como una orden, velo más como una súplica” – asentí y ella sonrió –“Bien ahora ve a tu hogar, y saca lo más preciado, y lo más esencial, cuando termines, vuelve al sitio donde te estás alojando, y arma estas paradojas, ¿Cómo usaras tu poder? ¿Y para qué?” - Sus palabras me impactaron, ya que nunca me había puesto a pensar eso. De alguna manera ella me inspiraba confianza, y algo que solamente había experimentado con Jake o el Tío Peyton… amor.

-¿Y si tengo dudas Ariel? ¿Cómo hablare contigo?... aun no sé muy bien cómo detener mi poder – abrió los ojos como platos y dijo.

-“¿Detener? Mi niña, deja de ver tu poder como una maldición, y velo más como un don, ¿O porque crees que me moleste en explicarte lo que pasa más allá de la muerte?...” – estaba que me moría de la vergüenza, solo me limite a asentir – “Pero bueno, eso lo dejaremos para luego, haz lo que te dije” – se acerco lentamente me empujo a un enorme precipicio que salió de la nada, mientras iba cayendo dijo – “Ya luego nos veremos, lo prometo mi niña” – cerré mis ojos y al abrirlos estaba en una cama

-Emily, diablos… ¿siempre tienes que desmallarte o qué? – me gire a verlo y después a mi alrededor, al parecer ya no estábamos en la biblioteca

-¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?

-Quince minutos, ¿Por qué? ¿O acaso tenías algo más que hacer? – es un verdadero idiota… Pero por algún motivo se veía mucho mas aliviado

-¿Dónde estamos? – desvié mi mirada de la suya, ya que de alguna manera, sentía que eso ojos azules, verían todas los heridas de mi alma, lo que dijo me dejo como zombie

-En mi cuarto – lo mire sorprendida, pero no dije nada… y en eso tuve un flashback “Haz lo que te dije” y solté un gran suspiro, cierto, Ariel me dijo que fuera a casa, y buscara lo más importante, pero de seguro no va a querer… “Pero eso no lo sabrás hasta que lo intentes Em”.

-Andrew sé que va sonar loco… pero necesito volver a mi casa para buscar algo… - parecía estupefacto y como no dijo nada empecé a decir lo primero que me paso por la mente – un poco de ropa y tal vez unos libros y algunas cosas – alzo la mano para detenerme

-Solo voy a decirte esto – dudo y luego dijo - hay un vampiro asesino allá fuera… buscándote… ¿y tú te quieres ir del único lugar en donde estás más segura? – Asentí, mientras él soltaba un gran suspiro - ¿esto tiene que ver con lo que paso hace quince minutos? – No sé el porqué, pero volví asentir, de alguna manera sabía que podía confiar en él – de acuerdo – este sujeto me sorprende cada vez que puede – voy contigo… - asentí – bueno voy a cambiarme – se acerco a una cómoda y comenzó a quitarse la playera, al inicio me dio pena, pero al mirarlo de reojo me percate de algo.

-Ya no los veo – se giro para verme

-¿Qué es lo que ya no ves? – De un salto, Salí de la cama, mirando fijamente su pecho - ¿Qué te pasa? – dijo con tono mordaz, pero yo estaba que rebozaba de felicidad.

-Tus heridas… ya no los veo – levante la vista, y esos hermosos ojos azules, me veían de manera indescriptible, y en un instante su mirada azul, demostraba entendimiento, compasión y mucha tristeza pero no me importaba yo estaba feliz – entiendes ya no puedo ver muerte, ¿acaso no es genial? – bajo la mirada y soltó otro suspiro

-Bien, ahora concéntrate en verlos

-¡¿Qué?! – Estaba bromeando… pero al ver su ojos me di cuenta que no

-Solo hazlo – a regaña dientes, lo hice, por un momento iba a darme por vencida, cuando de la nada aparecieron, y un gran sentimiento de ira creció en mí, como acto seguido, medio golpee Andrew - ¿Qué te pasa? ¿Por qué me pegas?

-Muchas gracias señor perfección – bufe y le lance la mirada más asesina que pude, pero él seguía viéndome con esos ojos azules – ya no podía verlos… y tu

-Ya entendí, no te gusta ver la muerte de la forma en lo haces, ¿o acaso me equivoco? – De hecho no – supongo que los humanos, también tienen que cargar con esa maldición – dijo mientras se daba vuelta - a pesar que sus vidas son relativamente cortas, aun son capaces de ver como sus vidas se escapan de sus manos – parecía triste

-¿Viste a alguien preciado morir?... ¿Verdad? – su mirada choco con la mía, y por un momento sentí una tonta ¿Por qué le pregunte eso? Y luego me sentí peor porque al verlo me di cuenta que no podría escapar de ese par de zafiros, pero él reacciono desviando su mirada

-Sí… pero eso fue hace mucho tiempo – se giro hacia la cómoda y tomo la primero playera que vio – dime, puedes verlos aun – sus palabras fueron como un balde de agua fría, baje la mirada hacia su espalda y nada, no había nada. Termino de ponerse la playera - ¿entonces puedes verlos o no?

-No puedo – volví a verlo                                                   

-Bien eso quiere decir que inconscientemente puedes controlar tu poder – asentí

Y luego comencé a contemplar su cuarto, a decir verdad era el doble de grande, que el cuarto en el cual me quedaba, las paredes no estaban pintadas, también me di cuenta que no tenía muchas cosas, solo los dos grandes roperos que iban desde el piso al techo - a mi parecer parecían tallados a mano - la cama era majestuosamente grande, pero la ropa de cama, era de una tela mucho más sencilla que la de mi cuarto – Yo me lo imaginaba un poco más caprichoso en ese aspecto – volví a contemplar el gran librero – al parecer todos los libros estaban mucho mejor acomodados que los de la biblioteca, las únicas cosas que adornaban la gran habitación, era unas flores y un estante, en el cual había un violín finamente acomodado – me acerque para verlo más de cerca, cuando sentí un calosfrió.

-Era de un viejo amigo – me gire para verlo

-Andrew… - nuevamente nuestras miradas chocaron

-Dime – dijo con tono amable

-¿Ya nos podemos ir? – soltó un suspiro y asintió

-¿A dónde vamos?

-A la E 74 St, entre avenida Lexington y la tercera avenida – comenzó a caminar, y por inercia lo seguí


*****


Tengo que admitir que la conversación anterior, había sido muy incomodad, ya que no sabía que decir…

Ni siquiera me moleste en voltear hacia atrás, ya que sabía perfectamente que ella estaba unos cuantos pasos detrás de mí – debido a su torpeza.

Al llegar al garaje, me acerque a la repisa tapizada con terciopelo negro – Según Maia, le daba elegancia sin igual, aunque para mi punto de vista se veía un tanto insulso – solté un suspiro, y tome las llaves del mercedes –Normalmente odio la tecnología, pero en cuanto a autos, le estoy profundamente agradecido a la humanidad por este hermoso y gran invento – medio sonreí para mis adentros, y presione el botón de abrir, como acto seguido la chica se dirigió a la puerta del copiloto – no pude contenerme – en un instante tome la manija de su puerta, la abrí con suma elegancia para ella, cuando se dio cuenta de lo que estaba pasando me lanzo una mirada de reojo – Vaya, vaya, acaso eh encontrado una nueva forma de entretenerme.
-Que sea un vampiro, no significa que no tenga buenos modales – le dije de forma burlona, ella frunció el ceño, y subió al auto susurrando algo como “maldito vampiro arrogante”,  extrañamente eso me saco una pequeña sonrisa. Creí que tenerla bajo mi techo me causaría muchos problemas, “y de hecho me los ha causado y lo más probable es que me los siga causando”, pero es divertido fastidiarla… Aunque últimamente me eh dicho dentro de mi cabeza, y reitero que, no me cansare de decirlo, Todos los buenos momentos terminan.
-¿Cómo se pueden dar estos lujos? – dijo, mientras se acomodaba en su asiento…
-¿Acaso nunca te cansas de preguntar? – ella solo encogió los hombros
-No… ¿Me vas a responder? – esta niña, juega demasiado con su suerte
-¿Por qué debería hacerlo? – dije mientras, salíamos del garaje, le lance una mirada de reojo. Al parecer estaba tratando de averiguar cómo salir de la mansión, sacudí levemente la cabeza – ¿Te comió la legua el gato?
-No… solo lo pregunte por mera curiosidad, pero dado que el cabeza de alcornoque salió a escena nuevamente, no tengo la necesidad de aguantarte – ¿Había oído acaso mal, o ella me acababa de llamar cabeza de alcornoque?… En definitiva, ¿Cómo era posible que un ser tan pequeño resultara tan insoportable?
-¿No te habrás mordido la lengua? – abrió los ojos de par a par, y como si fuera la chica del exorcista, giro su cabeza para fulminarme con la mirada. LITERALMENTE ERA DIVERTIDO FASTIDIARLA, no puede contener la risa – deberías ver tu cara – como acto seguido ella se puso roja como un tomate, después me soltó unos ridículos golpes en el brazo, y sin darme cuenta ella también estaba riendo, mientras seguí conduciendo… en un instante, se produjo un silencio sepulcral – Sabes, hacía muchos años que no reía así – que idiota soy, ¡¿POR QUÉ DIABLOSS DIJE ESO?!
-Bueno, no es tan fácil seguir vivo – dijo desviando la mirada a la  ventanilla
-Yo no estoy vivo Emily, solo soy una retorcida estancia de la vida – ella frunció el ceño, y lentamente negó con la cabeza
-No creo que sea así, además yo pienso que estás vivo – apreté levemente el volante, mientras fruncía el ceño y a su vez alzaba una ceja mostrándome en desacuerdo, en tanto la miraba de reojo  - a lo que me refiero – dijo con nerviosismo, mientras que bajaba su mirada a sus manos – es que tu puedes disfrutar de muchas cosas que nosotros los “humanos” apreciamos, e-es decir estas vivo en alma – volví a fijar la mirada en las calle, en cuanto asentía levemente
-Solo en una cosa te equivocas – dije mientras esperaba el sigua, ella alzo la mirada hacia mi – no apreciamos la vida,  para nosotros  es más bien un chiste barato, o como a ustedes los terranos les gusta llamar “Vida” – la mire, y en cuanto lo hice nuestras miradas chocaron, me percate como sus ojos cambiaban de tonalidad, de un verde pálido a uno totalmente oscuro.
-No me importa lo que digas, para mi estas vivo - Lentamente ella cerró los ojos y desvió la mirada - si no fuera así, no te atormentarías por tu pasado – No dije nada, porque realmente no tenía un buen argumento para replicar a tal declaración…
¿Realmente estoy vivo? ¿Solo sigo vivo para seguir sufriendo? ¿Acaso terminare igual que él? Todas estas preguntas me pasaron por la cabeza, mientras la miraba, me estremecí ante la idea. En cuanto el silencio se instalo por el resto del viaje…
-Ya llegamos – Alzo la mirada y aturdida, al parecer estaba muy metida en la maraña de ideas. Salimos del auto y nos acercamos a la entrada, a su lado había una maceta, ella se agacho y saco una llave, sí que es predecible.
Cuando ella abrió la puerta, había un gato, que se encontraba finamente acomodado, parecía que estaba esperándola. Ella se agacho y recogió al gato, luego entro. Mientras yo me quedaba como vil idiota en la puerta. Ella tardo unos minutos en recordar que iba con ella.
-¿Por qué no entras? – ¡¿SERA TONTA O QUE?!
-Porque aun no me has invitado a pasar – eso me irrito– soy un vampiro – frunció el ceño confundida, me pase la mano por la cabeza y dije lentamente - los muertos como yo, no pueden entrar en la morada de los vivos, a menos que alguien los invite – como acto seguido ella se puso roja.
-Perdón, a-ah puedes pasar… ¿creo? –  no me moví - ¿Qué?
-Tienes que decirlo con confianza, tonta – volvió a fruncir el ceño… genial ahora acababa de fastidiar al conejo de felpa
-Bien puedes pasar – se giro camino por un pasillo
Entre sin titubeos, y camine detrás de ella, hasta llegar a lo que parecía la cocina… - en comparación con mi cocina esta era extremadamente pequeña – me recargue del marco de la entrada, y me di cuenta que estaba alimentando a su gato. Aunque este ultimo la ignoro y camino hasta pasearse por mis pies, en eso escuche un susurro proveniente de la chica, diciéndole al gato “Traidor”
No dije nada y decidí darle toda mi atención al minino, me agache y lo acomode en mis brazos, al girarme a ver a la cascarrabias, su rostro demostraba una tranquilidad enorme.
-Parece que le agradas – se acerco para acariciar al gato – su nombre es Midnight
-Vaya, creo que ese nombre le queda bien… es extraño – ella me miro con su ya característico sentido de la curiosidad, así que me dedique a darle gusto – desde que me transforme nunca he acogido a un animal, bajo mi cuidado, pero al parecer los animales me siguen
-Enserio – asentí lentamente – Andrew perdona mi pregunta pero… ¿Cuántos años tienes? ¿Y cómo terminaste así…?– fruncí el ceño, en verdad no se cansa de preguntar, suspire y respondí
- Bien te lo diré…


CAPITULO 3 CICATRICES DEL ALMA



Sí yo creía que lo peor de mi vida ya había pasado hace cuatro años, al parecer el destino me demostraba, restregándomelo en la cara, que no.

Ya han transcurrido tres días desde que conocí a: Maia Krengiel, Tyler Loutchinine y por último al más molesto, arrogante y nada amable de Andrew Locraft, que tras, haberme salvado de mi agresor, descubrí, o más bien me dijeron, su más grande secreto, que en realidad son… VAMPIROS. Y todavía no conforme con eso, descubrí que el que asesino a mis padres y el causante de la desaparición de mi hermana, era el mismo sujeto que ellos querían muerto… Vincent.

Como era mi maldita suerte, me encontré con el sueño típico, que eh tenido desde que cumplí los seis años. Pero había algo distinto, siempre alcazaba a ver a una persona arrojarme al agua, la cual siempre creí que era un hombre, pero la persona que alcance a divisar era una mujer, con un cabello largo de color azabache, que parecía estar llorando. Hubiera podido saber más, del nuevo segmento de mi sueño, pero algo me sacudió.

-Emily… despierta – de un salto caí al otro lado de la cama, bebido al susto. Al levantarme, fije la vista a uno de los rostros pálidos que ya tanto conocía, y me di cuenta aparecía un leve rubor en las mejillas níveas de Tyler – Em… ah… - dijo mientras desviaba la mirada hacia un lado - perdón por entrar sin preguntar – no entendí porque se comportaba así, hasta que me di cuenta que solo llevaba mi ropa interior.

Como acto seguido estaba roja como un tomate, pero de manera calmada, me camine al ropero - él cual Maia amablemente había llenado con un montón de ropa para mí - y tome lo primero que encontré, que fue un vestido straple bastante sencillo de color verde acuoso. Ya estando vestida gire a ver a Tyler, que seguía ruborizado – y me sorprendió que el siendo vampiro pudiera ruborizarse

-¿Sucede algo Tyler? – dije tranquilamente, aunque por dentro me moría de vergüenza

-Pues solo quería ver que te encontraras bien – se veía apenado por la declaración, que obviamente me tomo con la guardia baja - ya que no has salido mucho de tu cuarto y… sinceramente pareces un zombie – bueno eso no lo voy a negar, pero me alegro la atención, en definitiva, él me agrada

-Gracias Tyler, pero no tenias que preocuparte

-Descuida – se veía nervioso pero luego su atención se dirigió a mi brazo, de manera minuciosa – Em ¿qué le paso a tu brazo?

-Ah, eso – de todas cosas que se pudo haber fijado, le tenía que poner atención a eso - pues es la cicatriz me hice a golpear una vieja vitrina hace cuatro años, pero no tiene importancia, es algo de lo cual no me gusta hablar

-Okidoki… vamos a comer Em – tengo que admitir que aunque no estaba acostumbrada a que me llamaran Em, pero me gustaba la forma como me lo decía, o como me trataba…

Comenzamos el recorrido por los largos pasillos, que parecían un laberinto sin fin, parecía extraño pero, ya me había acostumbrado a ellos, al parecer estaba tan absorta en mis pensamientos, hasta que me percate que Tyler no me quitaba la mirada de encima, pensé que algo iba mal – a decir verdad consideraba que todo lo que me pasaba, estaba mal, aun así me preocupe – y pregunte con mucho miedo y curiosidad a la vez

-¿Sucede algo malo Ty?

-No, ¿Por qué lo preguntas Em? - ¿Por qué será? Me dije internamente de manera sarcástica, mientras decía

–Pues no dejas de verme – alzo una ceja en son de duda, y después me sonrió

-Lo lamento, no me había dado cuenta de ello – medito y dijo de imprevisto – solo me preguntaba… - frunció el ceño dudando y se giro hacia mi mientras se detenía - ¿Cómo superaste lo que te paso? – su pregunta me tomo desprevenida, pero no titubee en contestar

-Nunca lo haces, solo que con el tiempo – dije suavemente - va doliendo menos, eso es todo – le afirme - pero la cicatriz nunca se va, ahí sigue – asintió con lentitud y dijo

-Creo que ahora todo me queda claro

-¿Qué es lo que está claro? – guardo silencio

De repente comenzó a caminar a una dirección distinta del de la cocina. Yo desde luego lo seguí – aun que he de admitir que me costaba mucho seguirle el paso - sin comprender muy bien a dónde íbamos… tras unos minutos estábamos en un invernadero, en el cual el techo era de vidrio, como un domo… al darme cuenta que daban los rayos del sol, sin dudarlo lo tome del brazo, logrando que se detuviera, y dije con miedo

-Tyler la luz – se giro sorprendido, y luego se rio

-Gracias por preocuparte, los vidrios están polarizados, además el vidrio es de 21 mm de grosor… así que tranquila – eso me dejo bastante tranquila

Y sin más continuo caminando, entre plantas… era extraño, ya parecía como si estuviera en una jungla, hasta que encontramos una banca de piedra. Sin darle tiempo, lo encare.

-¿A qué te referías con lo de “ahora todo me queda claro”?

-Ah, eso… Bueno en la forma en las que Mai y Drew ven las cosas – lo mire de manera interrogante – mira digamos que ellos tienen algo grande en contra de Vincent, de hecho ellos dos lo odian con ganas

-¿Y tú? ¿Por qué estas ayúdenlos?

-Bueno el motivo es que, se me hace repúgnate, poco ético, injusto, cruel, malvado – lo interrumpí de golpe

-¿O sea que los vampiros tienen valores?

-Tenemos que tenerlos, ya que por ello no caminamos bajo… – señalo el cielo y concluyo – el sol – no le entendí muy bien, pero quería saber las causas por el cual Maia y Andrew odian a Vincent

-¿Y por qué lo odian? – Hizo una mueca no muy seguro si contarme así que insistí – por favor – sonrió

-Por algunas cosas que Vincent les hizo en el pasado, el motivo concreto por el cual Drew lo odia no lo sé muy bien – parecía meditativo y se giro a verme y continuo - pero uno de los cuantos motivos del odio de Maia y podría decirse que el principal, es debido a quien la transformo… fue él – Me quede pasmada

-Vaya, si yo tengo motivos por los cuales odiarlo, creo que ella debe odiarlo más – nos sentamos y pasamos así por un largo rato

-¿No es hermoso este lugar? – Agradecí que cambiara el tema y asentí – te traje aquí para que pudieras tener otro lugar en el cual estar… a parte de la habitación, además casi nadie está aquí, excepto en el día en el que riego las plantas, las podo, etc – asentí, y sonreí por el detalle

-Gracias Tyler, creo que es el lugar perfecto para pintar, o tomar fotos

-¿Pintas y fotografías? – asentí

-Solo es por hobbie, solo es para matar el tiempo durante el día, aparte me sirve de terapia – entrecerró los ojos, se veía confundido así que dije – para superar un poco el pasado

-¿O sea que vas a ayudarnos?

-Sí, ya que Vincent tiene información que quiero, aparte quiero que pague por sus acciones – sonrió y de un salto se levanto, mientras me tendía la mano

-Pues… bienvenida al equipo Emily – le devolví la sonrisa y tome su mano – ¿qué tal si vamos a comer? – me guio de vuelta al laberinto de pasillos

-¿Los vampiros comen? – pregunte con mucha curiosidad, giro un poco la cabeza para verme

-Más que comer, se le podría decir que degustamos la comida – fruncí el ceño y el volvió a sonreír – aunque en mi caso, se podría decir que trago, en vez de comer

-Oye Tyler, ¿podrías después llevarme a la biblioteca? Es que quiero buscar algo – volvió a fruncir el ceño y dijo

-¿Qué es lo que quieres buscar?

-Cualquier información que haya sobre mi poder – asintió, y volteo a verme algo dudoso – aunque tal vez no encuentre nada

-Eso no lo sabes a demás Drew tiene mucho libros ya verás que encuentras algo – asentí - muy bien, después de comer, iremos a la biblioteca, y te ayudare a buscar – dude un poco. No quería causarle ninguna molestia a Tyler – o te podría dejar ahí para que vieses lo que necesitas – esa era una mejor idea, así que asentí lentamente, mientras se ponía medio serio - Mira, la biblioteca de Andrew, no es tan extensa sobre esos temas, pero creo que vale la pena buscar – volví a asentir y nos dirigimos a la cocina


*****


Estar tirado en el sofá de mi oficina, era agradable – pero todo momento feliz tiene que terminar – lentamente abrí mis ojos, debido al sonido de unos pasos poco familiares… como acto seguido, en un instante ya estaba al lado de la puerta – por un momento creí que era la humana… Emily - cuando esta se fue abriendo lentamente, me percate que el aroma era totalmente distinto, y no pertenecía a nadie que yo conociera - bien sea quien sea, iba a pagar las consecuencias - tome al intruso por el brazo y lo arroje al librero, para darme cuenta por su movimientos al aterrizar, que se trataba de un vampiro, él cual no era mayor que yo, pero tampoco era un novato recién convertido. Sin titubear, dije de manera fría y mortífera.

-¿Quién eres? – No dijo nada, y use mi fuerza mental, mostrando mi intención de causar muerte… titubeo un poco, pero rápido recobro la compostura, sin más dije – ¡Responde ya! – relajo la postura, en definitiva era viejo

-Vaya, ¿Así que tú eres el famoso Stephen Andrew Benjamín Locraft? - ¿Cómo diablos sabe mi nombre? Me dije mientras fruncía el ceño -O ¿A caso me equivoco?

-Solo responde, de una maldita vez – hizo un bufido en son de risa

-Muy bien tú ganas, mi nombre es Elías Belousov – me sonrió un poco, mientras se sentaba en mi sillón, y subía sus asquerosas botas llenas de lodo, a la pequeña mesita de estar. Importada desde Inglaterra, y que fue un regalo de mi hermano – ¿Supongo que, por tú reacción Krengiel no te dijo que ella me llamo? ¿Cierto? – no, de hecho ni lo menciono, y en definitiva, VOY A MATRALA. Mientras yo meditaba en las distintas formas, para matar a mi amiga, él metió su mano en uno de los bolsillos de su chaqueta, al sacarla, agito deliberadamente un juego de llaves - Y además  me dio las llaves, para entrar a esta súper mansión subterránea – No, basta, hasta aquí a llagado mi paciencia.

 De la manera más amable tome el periódico de Tyler, y me acerque lentamente a él. Para mostrarle que no era una amenaza -en ese momento - sonreí un poco y pregunte de manera musical y piadosa

-¿Te pidió ayuda para algo en especifico? – Asintió, mientras yo enrolle el periódico meticulosamente – bien vamos a dejar algunos puntos claros – volvió a asentir, en tanto yo le regalaba una de mis más encantadoras sonrisas - en primer lugar, la mansión es mía… así que lo que rompas lo pagas, con dinero o con sangre… claro, dependiendo del objeto – como acto seguido, con el periódico golpe sus piernas, y en ipso facto los bajo. Luego use mi típico y encantador tono asesino en él – Segundo, ¿Cómo porque Maia te llama para un asunto personal? – y como era de esperarse los músculos de su cuerpo se tensaron en instantes, captando el peligro

-Yo solo estoy aquí para hacerle un favor, ella me iba a decir de que se trataba el asunto en cuanto llegara – fruncí el ceño, mientras me lamentaba por no poder torturarlo más

Al parecer Maia ya estaba a punto de abrir la puerta, junto a Tyler y la terrana… - Genial lo que me faltaba.

Mai abrió la puerta lentamente, en tanto mis ojos pasaban del azul zafiro a rubí. Ella entro con paso titubeante, mientras Tyler, entraba con paso seguro tomado de la mano de la chica; al verla me percate de su miedo al verme, pero en instantes también pude detectar algo más que me llamo la atención… curiosidad - ¿quién hubiera pensado que la curiosidad de esta chica era más grande, que su miedo? – Sin embargo Mai mato mi pequeño entretenimiento, cuando pregunto al chico

-¿No sabía que ya habías llegado? ¿Por qué no fuiste a mi habitación tal cual habíamos acordado?

-Maia… ¿Se puede saber qué diablos estás haciendo? Y más por traer a un completo desconocido a mi casa

-Bueno de hecho Drew, él no es ningún desconocido, hasta donde sé, él es un amigo de mi primo, Nicolai – genial lo que me faltaba - y conocido de la infancia de Mai, que por cierto fue convertido tres años después que ella, por la misma persona – me gire, un tanto sorprendido, y otro desconcertado

-Whao ¿no sabía que Nick tuviera primos? – Esto me está desquiciando – por qué no se parecen

-Basta, Maia a la biblioteca ahora – frunció el ceño
-Lo lamento tanto, por las molestias Andrew pero, preferiría que te ahorraras el sermón para luego – en definitiva ODIO A ESTA MUJER…

Camine hasta mi escritorio, con sumo cuidado me acomode sillón, los tres inmortales fruncieron el ceño, con la mano hice ademan, para que tomaran asiento. Tyler acomodo a la terrana en uno de mis sillones traídos de Fiji, Mai y el intruso se sentaron en un par de sillas, mientras miraba de reojo como, Tyler recarga de mi escritorio – el muy maldito cree que voy a estallar… y la verdad no se equivoca – lentamente dirigí mi mirada a Mai y al supuesto individuo conocido de Nicolai

-Mas te vale Mai que me cuentes absolutamente todo… - asintió de manera relajada, odio a esta mujer siempre me hace tomar medidas extremas – o si no le clavare una estaca, y te lo juro en el nombre de mi familia Maia que lo hare – en instantes estallo

-¡ENTONCES NO ERES MUY DISTINTO A VINCENT! – Como acto seguido se cubrió la boca – yo… lo siento

-Descuida, esa clase de comentarios ya no me molestan, hace dos siglos que los ignoro – suspire por la ira contenida – el que debería disculparse sería yo, dado a que debido que te encuentras en esta encrucijada – asintió aliviada, volví a suspirar pero en esta ocasión con más pesadez – no me malinterpretes… aun estoy dispuesto a matarlo, por lo de la mesa

-¿Mesa? ¿De qué rayos estás hablando? – alce mi mano para detenerla

-Eso no es el asunto más importante, en este momento, así que te pido que empieces dado que estoy de un pésimo humor – a tal grado que me daban ganas de ir al garaje sacar mi motocicleta

-Bueno Lias es bueno en rastreo y explosivos, así que pensé que tal vez él podría ayudarnos en infiltrarnos o escapar en algunas de las guaridas de Vincent – fruncí el ceño, no era mala idea lo que dijo, pero…
-Y dime, ¿cómo diantres sé que puedo confiar en él? – Lo mire con desdén pero continúe – solo déjame recordarte Maia que Vincent ya ha transformado a muchos antes y estos le siguen fielmente – hubo un bufido de parte del tal “Elías”

-Cierto, pero a comparación de los demás, yo no le obedezco a nadie, aunque le pedí a Romaleft que me transformara – fruncí el ceño nuevamente, excepto que en esta ocasión fue con una mirada asesina – tranquilo viejo, no pienso matar para él, si estoy aquí es para apoyar en Maia… - no le creo. Pero lo dejare hablar - Digamos que todo empezó, cuando yo era en ese entonces, el capitán de la guardia imperial de Pedro I, y si no mal recuerdo, ya había visto al joven Romaleft con Mai en un par de ocasiones, a decir verdad, no me intereso en lo más mínimo, los motivos por los cuales el había llegado a Rusia en aquel entonces, o al menos no hasta que me lo encontré en la taberna que solía frecuentar, recuerdo que ya llevaba varias copas encima, y sin darme cuenta, le platique que yo tenía últimamente problemas con la guardia, y el estaba tan ebrio que me dijo que era… bueno un vampiro – conociendo al muy maldito engreído de Vincent, no me sorprende que fuera capaz de cometer tales barbaridades… solo porque hace 30 años atrás, me prometí no matarlo, sino dejar que los inquisidores se encargaran de él, y luego sentarme en primera fila para verlo morir lentamente… - claro que no le creí, al salir, cuando iba caminando por las calles de Moscú apareció en frente de mi, para tratar de convencerme de que decía la verdad, como acto seguido intente golpearlo pero él había desaparecido un momento y luego cayó con la gracia de un ave, fue ahí donde me di cuenta que no me estaba mintiendo, y simplemente le suplique que me transformara, después de eso arregle mis problemas con la guardia y mis turnos, pero a él ya no lo vi mas, luego me encontré con Mai que era igual a mí… - en definitiva este sujeto es mucho, pero mucho peor que Tyler.

-¿Qué dices se puede quedar? Para ayudarnos – MA-I-A esta chica, en definitiva la odio

-Hagan lo que quieran, pero se los advierto, si él nos traiciona, rodaran dos cabezas en lugar de una, entendido – como acto seguido asintieron, lentamente me gire hacia la humana que estaba observando ni oficina, dah humanos – bien recordatorio de las reglas, primero, como ya te había dicho, no romper nada o ensuciar nada, porque sino ya sabes cuales son las consecuencias, segundo, la humana no es ningún bocadillo, así que abstente de intentar cualquier cosa, y tercera y más importante, no entres a mi cuarto, ni siquiera lo intentes cuando estoy durmiendo, ni a mi garaje, ni a mi biblioteca y mucho menos a mi oficina, o la pagaras caro… lo captas, ahora largo a todos menos, tu Ty, necesito hablar contigo, es algo urgente, vale… - todos lo demás salieron de mi oficina, y espere unos minutos para que se alejaran lo suficiente, y así poder hablar

-¿Qué pasa Drew? ¿Por qué la urgencia? – vacile un poco

-Se que no debería pedirte esto a ti – literalmente no debería, pero no me queda de otra – pero necesito ayuda… - levanto una ceja y dijo

-Déjate de rodeos y dime – suspire con pesadez y lo mire a los ojos

-Estoy cayendo en la sed – solo vi inquietud, con horror dibujado en todo su rostro

-¿Desde cuándo?

-Hace unas dos semanas, pero ha sido peor con la humana aquí – exhalo lentamente y dije – así que Ty si pierdo el control, con ella o con cualquier otro humano… antes que me convierta en una bestia igual de cruel… antes de que pierda lo poco que me queda de humanidad…

- Olvídalo – dijo con voz entrecortada - Drew no llegaras tan lejos, me oíste, así que… - lo detuve con la mano

-Lo sé, pero prométemelo, que si, sucede eso, tu solo… mátame – negó mientras se alejaba de mi

-¿Por qué diablos me dices esto? – intente controlarme pero la ira me domino, en un parpadeo, lo sujete y lo estrelle con todas mis fuerzas, en el muro

-¿POR QUÉ?... – suspire para controlar mi ira, en tanto iba aflojando el agarre que tenia sobre Tyler - Durante los ciento veinticinco años en los cuales te eh conocido, tu siempre me has dicho que confié en ti… - hubiera seguido con la discusión de no haber sido por la humana

-Disculpen, que haya interrumpido su conversación, pero creí que tal vez deberían saber esto… - ¿Y ahora qué? – bueno es que… pude ver que su cuello fue desgarrado, quizás… creo que así fue como murió – vaya otra cosa interesante, ahora copera

-Bien hecho, pero yo no te lo pedí que hicieras eso – bajo la mirada un poco, y luego de unos segundos, levanto la vista con un coraje sin igual.

-Tienes razón, así que considéralo una deuda que tienes hacia mi – deuda, que patética es.

-¿Entonces qué es lo que quieres? - frunció el ceño – vamos dímelo

-Cuando captures a Vincent, quiero hablar con él - ¿hablar con Vincent? Si que esta demente – y como porque quieres hacerlo – su mirada se endureció

-Solo voy a decirte, que él y yo, tenemos asuntos pendientes, lo demás no te incumbe – ja, está más loca si cree que voy a dejar que haga lo que quiera

-La venganza no es buena, créeme yo eh deseado matarlo por mucho tiempo – asintió, pero su expresión se volvió más inflexible – así que no lo hare pide otra cosa

-Vaya… ¿ahora eres mi dueño? – Por supuesto que no, pero no tengo muchas opciones, si quiero atrapar a Vincent, aunque sigue siendo impertinente – no me compares contigo, no pienso matarlo solo necesito que me diga dónde encontrar algo que ese maldito me robo hace cuatro años, solo eso y ya no pediré más nada – Mmm, que interesante

-¿Y qué fue lo que te robo? – Dije con un voz bastante compasiva para mi gusto - Si gustas te puedo ayudar

-No hay necesidad que te diga, pues lo que me robo… - dijo en un susurro entrecortado y muy triste - solo tiene un gran valor sentimental para mí – se aclaro la garganta y rápidamente recobro la compostura - y ya que eres un inmortal no lo entenderías, así que gracias por la oferta, pero ya eh abusado bastante de tu hospitalidad – vaya que sensata – eso es todo, así que los dejo

–De acuerdo, te concederé lo que me pides – me miro, como si mi declaración, fuera un milagro… no soy un santo, pero tampoco soy un tirano. Dude un momento ya que ella no dejaba de verme con esos ojos de cachorro encariñado, y ya que no había más que decir, dije amablemente - así que ve a descansar – incluso en la forma en la que lo dije me sorprendió y ella titubeo, para luego decir de forma extraña

-Bueno hablando de eso - su vista cambio de dirección y se dirigió hacia Tyler, pero lo que me tomo con la guardia baja fue la leve sonrisa, el encantador y al mismo tiempo, ese tentador rubor de sus mejillas - Ty voy a estar en la biblioteca, a-ah, gracias por pasar tiempo conmigo – tuve que pelear de manera colosal para no abalanzarme sobre ella – bueno, que descansen, hasta mañana… ¿creo?, hasta luego - lo último que me percate fue como los olanes de su vestido desaparecían tras la puerta de mi oficina.